La ley pone fin a los días en los cuales los empresarios y los gangsters que adquirieron mucha riqueza durante los caóticos años 90 apostaban su fortuna en espléndidos casinos en el centro de Moscú. Ya se ha creado una fuerza especial con el objetivo de asegurar el cumplimiento de la ley en la capital rusa, la vocera del gobierno de la ciudad de Moscú, Maria Sokolova, comentó a la agencia de noticias RIA-Novosti.
Desde el 1 de julio, los casinos solamente pueden operar en cuatro zonas remotas de Rusia, cada una de ellas a al menos mil kilómetros de Moscú, y algunas, mucho más lejos aún. Sin embargo, la industria del juego no ha querido mudarse a esas regiones, debido al poco desarrollo en infraestructura y a la dificultad de poder atraer clientes.
Se espera que la ley tenga su mayor impacto en Moscú, que tenía 524 casinos y salas de juego hasta que entró en vigencia la nueva ley, así como en la Ciudad de San Petersburgo, que tenía 109.