"Estamos indagando, no quiero que se especule al respecto", dijo el fiscal, quien anunció la anotación preventivamente de los bienes de Hugo Antonio Achá Melgar y de Alejandro Melgar, vinculados con la empresa de juegos CorHat Bolivia S.A., por haber financiado al presunto grupo terrorista liderado por el boliviano-húngaro Eduardo Rózsa Flores.
El fiscal asignado al caso terroristas, Marcelo Sosa, recibió la semana pasada las declaraciones del representante legal de CorHat, Ronald Alberto Suárez Salvatierra, quien negó haber entregado recursos económicos al grupo denominado La Torre, a la Unión Juvenil Cruceñista y a la agrupación subversiva del boliviano-húngaro Eduardo Rózsa Flores.
Por su parte, el representante de CorHat, Ronald Suárez, calificó sus posibles implicaciones con el grupo de Rózsa como una broma de mal gusto, al considerar que no tuvo ningún tipo de relación con ninguna organización irregular y que se presentará a declarar las veces que sea necesario, siempre que se cumpla con el procedimiento legal.
"Me preguntaron si conocía el grupo Rózsa, si conocía al grupo La Torre, a la Unión Juvenil Cruceñista, si aportaba a esos grupos, si yo tenía relación con algún grupo político. Tarde 15 minutos en las declaraciones, pues no hay ninguna relación con mi persona. No estoy involucrado en este caso", dijo Suárez, quien fue citado por la Fiscalía en calidad de sospechoso.
El representante de CorHat negó conocer a Hugo Antonio Achá Melgar y Alejandro Melgar, quienes están fuera del país y están acusados por el Ministerio Público de haber financiado al grupo de Rózsa, mediante recursos que generan las casas de juego en Santa Cruz y tendrían relación con Suárez Salvatierra.
Indicó, también, que su participación en esta empresa de juegos de azar para adultos es pequeña, pues sólo tendría el 5.25 por ciento de las acciones como consta en las documentación entregada al fiscal Marcelo Sosa.
Por su parte, su abogado Otto Richter, quien fue concejal cruceño por la Falange Socialista Boliviana (FSB) y asesoró jurídicamente al italiano prófugo de la justicia Marco Marino Diodato, acusó a la competencia en el rubro de las casas de juegos de haber difundido información falsa para que el Ministerio Público cite a su cliente.
No obstante, la Fiscalía citó a Ronald Suárez por las relaciones que habría tenido con Hugo Antonio Achá Melgar, representante de la empresa de juegos Antares y con el sobrino de este Pablo Melgar Egüez, representante de la empresa de entretenimientos Best Play.
Según el proceso de investigación, Suárez Salvatierra habría apoyado al grupo La Torre con equipos de comunicación Handys, habría financiado las actividades de la Unión Juvenil Cruceñista, al considerar que CorHat cuenta con recursos pues subalquila la licencia conferida por la Lotería Nacional de Beneficencia y Salubridad (Lonabol) para la apertura irregular de un centenar de salones de juegos en Bolivia.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCN) informó que Suárez Salvatierra tuvo estrecha relación con el italiano prófugo de la justicia Marco Marino Diodato, acusado por el Ministerio Público del asesinado de la de la fiscal Mónica Von Borries, el 27 de febrero de 2004, quién fue la que investigó las denuncias contra el italiano.