El pasado día 9 de mayo, la policía procedió al registro de la citada vivienda y sorprendió en su interior a un total trece personas, de las cuales doce se encontraban jugando sentados alrededor de una mesa de póquer, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Baleares en un comunicado.
Durante el registro se intervinieron un total de 13.945 euros en efectivo (de los participantes que fueron sorprendidos en la mesa de juego), material de juego (barajas, fichas de diferentes colores), material informático y diversa documentación, la cual está siendo examinada por los investigadores.
Se han precintado en el lugar de los hechos un total de dos mesas de póquer y otra circular de juegos de casino, predispuestas para la celebración de partidas ilegales con elevadas sumas de dinero.
Según la nota, la cantidad de barajas y fichas utilizadas, así como el material informático intervenido, son elementos para la organización de partidas, no únicamente de simple recreo o diversión sino con una predisposición para la práctica a un nivel superior, como parte de una estructura de apuestas organizadas.
Los jugadores que acudían al inmueble eran ya conocidos por la brigada policial especializada como personas pertenecientes al mundo del juego clandestino.
Así, el Grupo de Juego detectó la presencia en diversas partidas de un ex croupier "histórico" del juego clandestino en Mallorca. También fue sorprendido otro jugador, ya identificado por su implicación en otra "timba" intervenida por la Policía.
La vivienda precintada ha pasado a disposición del Servicio de Juego de la Conselleria de Interior, quien tiene las competencias en materia de juego en Baleares.