La polémica por las slots no sólo se reduce a la restricción horaria del funcionamiento del Casino sino a las consecuencias que genera el juego en la ciudad. A los problemas crecientes por la ludopatía se suma la erogación de dinero que realizan los jugadores en los tragamonedas: desde la apertura de la sala en el 2003, la empresa CET -propiedad de Roggio- ya recaudó $134.393.179 (U$S 36.471.917).
El monto significa casi dos tercios de un presupuesto municipal anual según los datos revelados por la secretaría de Economía. ¿Cuánto le quedó al municipio de Río Cuarto por impuestos en casi seis años? Solo 4.024.815 (U$S 1.092.263) que llegaron por la reducida carga impositiva en favor de los municipios.
En el oficialismo creen que una drástica restricción horaria, que habilite a un funcionamiento de ocho horas de lunes a jueves y de nueve horas los fines de semana, reducirá el monto dinero que se lleva el juego de la ciudad y minimizará los casos de ludopatía.
Desde Unión por Córdoba, en cambio, buscan a través del gobernador Juan Schiaretti una salida consensuada con los Roggio y quitar solo un turno en el funcionamiento de las tragamonedas. La argumentación es que un cierre abrupto provocará despidos masivos que afectarán a más de 50 trabajadores.