Las primeras máquinas fueron incautadas en la calle 65 del Centro de esta ciudad, donde más de 50 aparatos, prohibidos por la ley de juegos de azar, fueron asegurados.
En el operativo participaron más de 30 agentes, quienes usaron vehículos de carga provenientes del Distrito Federal, para llevarse las máquinas tragamonedas, que serán enviadas al Ministerio Público Federal.
El sorpresivo operativo provocó que varios cibercafés cerraran, por temor a que les incautaran material apócrifo, así como diversos comercios dedicados a la venta de películas y discos compactos apócrifos.