Lo que al principio era sólo una marcha común y corriente se salió de los márgenes, cuando los comerciantes se dirigieron al mercado de La Pampa y destrozaron algunas casetas, exigiendo que la Alcaldía haga respetar una ordenanza que restringe el funcionamiento de estos locales a otros lugares.
La Intendencia intervino en la gresca y cerró nueve de estos negocios, aunque sólo hasta que Lotería Nacional se pronuncie al respecto, según informó el jefe de sitios, Ricardo Villarroel, que explicó que no puede contravenir un decreto que ampara esa actividad.