"El (por Solá) es el responsable de que los bingos estén en toda la provincia de Buenos Aires y ahora que habla de moral se olvida de lo que hizo y de lo mal que está produciendo en Luján", dijo Rosso delante del gobernador Daniel Scioli, al inaugurar una obra de acceso a la localidad de Carlos Keen.
Rosso pidió a Scioli el cierre de la sala de juego, además de solicitar que no se renueven las licencias en la provincia.
La intendente contó: "el año pasado tuvimos la muerte de una mujer que se suicidó, además de tener montones de familias destrozadas por el tema del juego. Nosotros creemos, y lo digo como sanitarista, que la mejor forma de eliminar una enfermedad es eliminando lo que la provoca y en Luján la que lo provoca se llama bingo".
Scioli respondió el pedido de Rosso desde su discurso. "Contá con nosotros, la inquietud que me dejaste vamos a analizarla, a ver la cuestión jurídica y para todo lo que sea para la comunidad, vamos a estar muy atentos", prometió.
El domingo último, el municipio de Luján clausuró la sala de juego por tener vencido el sistema anti siniestros que exige Bomberos de la Policía Bonaerense.
En el pedido ante Scioli, Rosso explicó que la sala de bingo "sólo nos reporta 600 mil pesos al año (U$S 172.056) y es monto no vale la vida de una sola familia lujanense".
"Como diputada nacional encabecé la discusión en el Congreso para sacar los cajeros automáticos de las salas de juego, iniciativa que fue acompañada por todos los bloques", fundamentó la jefa comunal.