El Secretario General de la Asociación de Empleados del Casino, Guillermo Avellaneda, manifestó que hay indicios que demostrarían que la actual política del juego va en contra de los intereses de la sociedad. “La explotación del juego tiene como objetivo final beneficiar a los sectores de salud y educación. Pero el fin se convirtió en un arma de doble filo por el avance del monopolio de las grandes corporaciones, que son los que realmente salen con los bolsillos llenos”, aseveró Avellaneda.
Avellaneda también reclamó que el Departamento Casino de la Caja Popular de Ahorros cumpla con sus funciones. “Es nuestro ente de contralor. En teoría debería abarcar todo lo que es juego, tanto de paño como de máquina, sin embargo el canon de las tragamonedas, ni siquiera pasa por los balances del Casino”, aseguró.
“Tenemos que defender la productividad del juego para beneficio de la sociedad. Profundizaremos todas las medidas de protesta”, concluyó.