Si bien se preveía que el tema podría tratarse a principios de 2009, en declaraciones recientes, el gobernador Daniel Scioli aseguró que la discusión en torno al juego "no es prioridad".
La cuestión no sería debatida este año, ya que la última sesión prevista en la Cámara de Diputados bonaerense es para tratar el Presupuesto 2009, y se demoraría más allá de principios de 2009. "Hago consultas con intendentes, legisladores, empresarios; todavía no está en la agenda legislativa", señaló el mandatario bonaerense, según consignó un matutino porteño.
Así, la administración bonaerense se sumó al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien también frenó en los últimos días el envío de la Ley del Juego a la Legislatura porteña, aunque se lamentó porque eso privará a la Ciudad de fondos. El último viernes, el Gobierno de Scioli subrayó la necesidad de legalizar esas actividades en lugar de prohibirlas, al responder una carta enviada por el Episcopado argentino a los legisladores bonaerenses en la que manifestaba su preocupación por la proliferación de ese divertimento.
El encargado de contestar la carta fue el secretario General de la Gobernación, José Scioli, quien aseguró que "se trata de encontrar las mejores soluciones para profundizar el camino de la legalidad y el control". El funcionario provincial le envió una misiva al presidente de la comisión de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Jorge Casaretto, quien había cuestionado un futuro tratamiento legislativo de un proyecto para ampliar la instalación de las salas de juego.
Casaretto había pedido que "no se avance e la sanción de leyes sino después de amplias consultas sobre su contenido", y expresó la "preocupación de los obispos de la Provincia sobre la difución del juego".
El hermano del gobernador bonaerense recordó que "el juego acompaña al hombre desde los orígenes de la civilización y causa verdaderos estragos" aunque señaló que ese resultado se da "cuando en forma ilegal se utiliza para enriquecer a unos pocos y sumir en la miseria" a otros.
"Tampoco desconoce usted la lucha sin desmayos que la policía y las fuerzas de seguridad de la Provincia encararon, y encaran en las condiciones actuales, contra el juego ilegal, que mantiene intacto todo el mal que enunciamos, y suma nuevos factores de anomia y atomización social, que llevan al delito y el daño a la propiedad y las personas" le dijo Sioli a Casaretto.