A mitad de noviembre, Las Vegas Sands despidió a unos 11.000 empleados de la construcción, a raíz de la suspensión sine die de las obras de un complejo de 6.400 habitaciones.
La sociedad busca ahora 3.700 millones de dólares para terminar ese proyecto.
Según la dirección, se propondrá a gran parte del personal despedido en el Venetian un empleo en un proyecto de casino en Singapur.
En Singapur se están construyendo dos grandes casinos, uno de los cuales tiene previsto abrir a finales de 2009, aprovechando que el gobierno ha levantado una prohibición del juego.
No obstante, ante la falta de liquidez, Las Vegas Sands pidió que su casino de Singapur pueda abrir por etapas.