IU quiere frenar este proyecto y busca para ello la cobertura de las instituciones europeas. Ya presentó una solicitud en este sentido, que fue cursada por el Ejecutivo comunitario. Así, el pasado 1 de abril, el Comisario de Medio Ambiente, Stavros Dimas, indicó a Meyer que se había dirigido a las autoridades españolas para investigar “más a fondo” las cuestiones sobre el macrocomplejo de ocio y juego, en relación con la legislación ambiental comunitaria correspondiente.
En su repuesta, el comisario señaló que la contestación por parte de España estaba prevista para el 5 de abril de 2008, comprometiéndose a informar a Meyer tan pronto se recibiera. Sin embargo, no ha tenido más noticias al respecto, motivo por el que vuelve a insistir ahora.
Entre tanto, la Plataforma Stop Gran Scala ha convocado una concentración para esta tarde en la céntrica Plaza de España de Zaragoza, para exigir al Ejecutivo que rompa el protocolo de colaboración firmado con los promotores del proyecto, International Leisure Development (ILD), y abandone su apuesta por este complejo. Pero el Gobierno aragonés sigue defendiendo con entusiasmo el proyecto.
Ayer mismo, el vicepresidente del Ejecutivo autónomo, José Ángel Biel, aseguró estar “absolutamente convencido” de que los aragoneses quieren “fervientemente” que se ponga en marcha el macroproyecto de juego y ocio Gran Scala, de cuya presentación oficial se cumple hoy un año. Fue una presentación por todo lo alto, en un acto organizado y pagado por el Gobierno del socialista Marcelino Iglesias, en la sede del Ejecutivo y con cientos de invitados.
Por su parte, el Ayuntamiento de Ontiñena (Huesca) confía en que los contratos de venta de suelo para el desarrollo en su término municipal de Gran Scala se formalicen en el plazo máximo de un mes. Así lo aseguró el alcalde de la localidad, Ángel Torres, quien se mostró “ilusionado” con la posibilidad de ofrecer a los promotores del proyecto, ILD, más de 2.500 hectáreas de suelo para el nuevo complejo.
Situado en el desierto de los Monegros y con una inversión de 17.000 millones de euros, Gran Scala será el complejo de ocio más grande del mundo con 32 casinos, 70 hoteles, 232 restaurantes, medio millar de comercios, un hipódromo, un campo de golf y varios parques de atracciones y museos, en una superficie superior a las 2.000 hectáreas.