Para instrumentarlo, en principio se relanzaría el proyecto de ley del impuesto al juego, y por otro lado se implementaría un sistema que agilice el cobro de las multas que se le labran a los conductores de la Provincia y la Ciudad.
La recaudación impositiva por los juegos de azar alcanzaría actualmente los 1.700 millones de pesos (U$S 491.319.540).
Según confirmaron fuentes del PRO, Macri estaría dispuesto a "reflotar el proyecto de (el legislador, Aníbal) Ibarra", que proponía aumentar el gravamen sobre los tragamonedas del Hipódromo y el juego en el Casino flotante de Puerto Madero.
Según aseguró Macri en su última conferencia de prensa, hasta el momento la Ciudad percibe un 30 por ciento de los impuestos que tributa el juego mientras que el resto va para la Nación.
En el macrismo estiman que la consigna del año próximo tendrá que ver con que la Ciudad se mantiene "con sus propios recursos", aunque nadie se arriesga aún a predecir el impacto electoral que podrían tener estas medidas.