Bajo dicha ley, diseñada para frenar la creciente adicción al juego de los rusos, aprobada pro el parlamento y firmada por el entonces presidente Vladimir Putin, los casinos en la capital y otras ciudades desaparecerán por completo para julio próximo.
"Durante el pasado año y medio, más de mil comercios, galerías de arte, bibliotecas, organizaciones para la infancia y clínicas se han abierto en la ciudad com resultado del cierre de los casinos”, dijo el funcionario a RIA Novosti.
Solamente se permitirán casinos en las zonas designadas de los territorios de Altai, Siberia, la región oriental de Primoriye, Kaliningrado y la zona sur de Rusia, todas ellas zonas de bajos ingresos.
Los autores dicen que de esta manera se luchará contra la adicción al juego en las ciudades más importantes y se impulsará el desarrollo económico en regiones más pobres. Los críticos han dicho que el presupuesto de la ciudad perderá millones de dólares en ingresos en impuestos, y predijo un aumento del juego ilegal.
La inversión en proyectos para construir sitios de juego en las zonas designadas ha sido baja, debido a la crisis financiera global, que ha influido en los gobiernos locales y en los negocios.