Precisamente el proceso de venta de ese porcentaje se debe a que la familia Sampedro no ha cumplido con el tercer plazo del pago a los Franco del 40% de Codere, que les compraron en 2006 por 390 millones. Según el contrato de la operación, si eso se producía los Franco podían instar la venta del paquete que sumaban las dos familias. Lo hicieron el 7 de noviembre.
Pero los Sampedro no son los únicos que están intentando quedarse con la compañía. Según fuentes del sector, los hermanos Franco, Joaquín y Jesús, fundadores de Codere junto al padre del actual presidente, también están interesados en comprar el 71%. “La acción está muy barata y ellos también están estudiando la posibilidad de recomprar la empresa porque es una oportunidad”, aseguran las fuentes consultadas.
También estaría en la puja la propia Orenes, otro grupo de juego español. En cualquier caso, el proceso da sus primeros pasos.