Cuando se esperaba un intenso debate, Diputados aprobó ayer por la mañana en tiempo record -apenas diez minutos- la ley que prohíbe la instalación de nuevos casinos en la provincia.
Lo curioso es que la Cámara baja dio el "sí" a dos proyectos que iban en el mismo sentido: primero se le dio luz verde al proyecto del diputado demócrata Alberto Sánchez, que solicitaba que se rechazara por diez años la apertura de nuevos casinos, tanto estatales como privados; y luego se hizo lo mismo con el proyecto cobista -que ya contaba con la sanción del Senado- que buscaba la prohibición sin límite de tiempo.
Por su parte, el oficialismo intentó sin suerte insistir con la posibilidad de que se instalara un casino en cada uno de los departamentos restantes.
Había intereses en pugna: algunos intendentes justicialistas tenían comprometidas inversiones de casinos. En tanto, desde el PJ sostienen que hay empresarios mendocinos dueños de tragamonedas que no quieren que llegue más competencia.
Por su parte, el gremio que nuclea a los empleados del Instituto de Juegos y Casinos de la provincia festejó en la vereda de Legislatura la decisión de Diputados.