La tradicional feria porteña vivió nuevamente tres jornadas intensas (aunque el viernes, como es habitual, se percibió una merma en el volumen de gente en horas de la tarde). A la hora de hacer un balance, los expositores coincidieron en catalogarla de “muy exitosa” y ponderaron la organización y en destacar el cambio en el tipo de público que visitó el evento de Costa Salguero: los pasillos de la feria se vieron nutridos por menos público casual y más ejecutivos y empresarios con poder de negociación y compra.
La alta concurrencia de expositores fue uno de los valores de la muestra, ya que a las más de 50 firmas argentinas participantes se sumaron las principales empresas internacionales, que optaron por un excelente marco de exhibición. Entre ellas, se destacó la presencia de IGT, que en años anteriores había estado ausente de las muestras en Buenos Aires y en esta edición de SAGSE, supo ocupar un lugar de importancia y atraer la mirada de los visitantes con un gran espacio de exposición en las puertas de ingreso del salón.
Los stands de las empresas fabricantes de máquinas fueron los más concurridos, y una amplia gama de servicios permitió a los visitantes encontrar en SAGSE la más amplia variedad de oferta de productos en un evento sudamericano.
En definitiva, SAGSE ofreció este año una edición de lujo, prolija y sumamente seria para con sus expositores. La muestra porteña se convierte así en una vidriera para América Latina, que confirma su ubicación entre los tres o cuatro principales shows internacionales del sector.