Esas son las principales conclusiones del “Informe anual del juego en España 2007”, que el Ministerio del Interior acaba de hacer público. En el documento se puede observar la trayectoria del último año del casino gijonés, inaugurado el 22 de febrero de 2006, por lo que la comparación de los datos recogidos en ambos ejercicios siempre ha de estar sujeta al condicionante de que durante el primero de ellos sólo abrió diez meses.
Lo más llamativo de la memoria es comprobar que las cantidades jugadas por los visitantes aumentaron con respecto al año anterior, a pesar de que hubo una notoria merma en la afluencia de clientes.
Así, en 2007 se jugaron en el Casino de Asturias 35,99 millones de euros, frente a los 32,28 millones del año anterior, lo que representa un crecimiento porcentual del 11,5 por ciento. Y todo ello cuando se contabilizó una pérdida de 27.144 visitantes, pues en 2007 sólo se llegó a 81.617.
Pero los ingresos obtenidos por las instalaciones no tienen nada que ver con esas cantidades jugadas, ya que de las mismas hay que detraer el dinero que vuelve a los jugadores en concepto de premio y, por otro lado, añadir otros extras, como pueden ser el pago de entradas o las propinas.
El gasto real efectivo, es decir, la cantidad resultante de detraer de lo jugado lo que, en diferente proporción, le es devuelto a los jugadores en forma de premios, quedó establecido el pasado ejercicio, según el mencionado informe, en 7,86 millones de euros, lo que representa un incrementó del 8,32% con respecto al año anterior.
La memoria oficial refleja además que el casino gijonés obtuvo unos ingresos por juego de 6,32 millones de euros, frente a los 7,95 del anterior ejercicio. A pesar de todo, los ingresos totales de la instalación, es decir, añadiendo conceptos como las entradas, las propinas y las máquinas tragamonedas tipo C, se dispararon hasta los 8,68 millones de euros, superando los 8,12 del anterior ejercicio.
Esto hace que el gasto medio total por visitante al casino quedara establecido en 130,30 euros, una cantidad sensiblemente inferior a la media nacional, fijada en 148,30 euros, pero muy lejana de los valores más extremos, como son los de los casinos del País Vasco, donde el gasto medio de cada jugador ascendió a 243,95 euros; o los de Castilla y León, donde no llegaron a los 69 euros.
De todos modos, se trata, como queda dicho, del gasto total, no del gasto medio dedicado, únicamente, al juego en el casino. Éste dato es sensiblemente inferior, según refleja el informe del Ministerio del Interior, ya que se ha establecido en 77,44 euros, un poco más de los 74,65 euros del año anterior. De todas formas, las personas que acuden al Casino de Asturias se dejan menos dinero en los juegos de azar que la media nacional, establecida en diez euros más.
Además, la cantidad de dinero jugada en el Casino de Asturias es una pequeña porción del total jugado en el Principado de Asturias, pues sólo son 35,99 millones de los 717,41 millones de euros que se llevaron todos los juegos de gestión privada y pública, incluida la Organización Nacional de Ciegos (ONCE).
En lo relativo al número de visitantes, el resultado es algo mejor, pues aporta el 2,16 por ciento de la afluencia total a los casinos españoles, que registraron 3.782.713 visitantes. Así las cosas, parece evidente que el de Gijón es un casino que durante su primer año de vida tuvo un importante número de visitas, pero por la novedad, ya que las cantidades jugadas no eran muy destacadas. Con el tiempo, la instalación se ha centrado en su función: los que acuden, realmente hacen juego.