"López Sánchez tiene que pagar sus deudas de campaña y esto se traduce en concesiones para centros de juego y apuestas, en contratos como los del equipo de computo que va a sustituir a la Dirección de Informática del Ayuntamiento, contratación a empresas privadas de jardinería, como ocurre en la Avenida Camarón Sábalo, en los camellones de la Rafael Buelna, ya que compró muchos votos ahora los tiene que pagar ¿no?", expresó Lizárraga.
"Los casinos tienen una tendencia obviamente disoluta, se vive de noche, se apuesta dinero y quebranta el patrimonio familiar, más de un columnista dice que los centros de apuestas han fomentado los divorcios, inclusive uno de los guías morales de la ciudad el señor Obispo ha dicho que no son adecuados".
Aclaró que no es por ser moralino, pero efectivamente los casinos o centros de apuestas trastocan el orden social, familiar y trae una subcultura que no es la mejor para los jóvenes. "En vez de impulsar el deporte, incrementar la obra pública, hacer más eficientes los servicios, nos dedicamos a ese tipo de cuestiones meramente especulativas y creo que buena parte de esto (dinero) va a parar al bolsillo de López Sánchez, no puedo demostrarlo, pero ¿Por qué dos centros de apuestas en tan poco tiempo?", se preguntó.
"¿Impacta al turismo? Me parece que no ¿Vienen los turistas a jugar al centro de puestas de la Avenida del Mar? Me parece que no, son gente local, no es cierto que impulse al turismo que coloque a Mazatlán en el catálogo de centros turísticos importantes". Actualmente operan dos casinos en Mazatlán y otros dos se alistan para entrar en operación.