La disputa se debe a que en los últimos meses, los Gobiernos Municipales de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz, no están entregando licencias de funcionamiento a todas las casas de juego que proliferan en el país.
Es una batalla interna la que se ha desatado al interior del partido oficialista por el manejo y la otorgamiento de licencias a las casas de juego, que son un verdadero “botín político” sin control de normas que restablezcan el funcionamiento de estos locales de juegos de azar.
Los candidatos a la dirección nacional de la Lotería hasta el momento son tres: uno de ellos es Raúl Medrano, ex viceministro de Seguridad Ciudadana, que fue destituido por denuncias de corrupción en su contra por parte de las empresas de seguridad y otro que le hizo Olga Lidia Espinoza porque cuando estaba en Migración impuso el sistema biométrico de identificación por huella digital.
Medrano es “patrocinado” para el cargo, por el grupo de Fabián Restivo, esposo de la Delegada Presidencial en Santa Cruz, Gabriela Montaño.
Los otros candidatos son David Alfaro, quien actualmente es miembro del directorio de Lotería Nacional, ex administrador regional de Aduana Santa Cruz; y el ex dirigente ucesista Juan Miguel Zambrana, quien fue oficial mayor de Participación Popular en la gestión de Johnny Fernández. Zambrana es patrocinado por el concejal Osvaldo "Chato" Peredo, quien la pasada semana intentó propiciar su ingreso al actual Gobierno Municipal de Santa Cruz para que ocupe un importante cargo, presentándolo ante Enrique Landívar, quien se opuso rotundamente a ello.