El cierre fue por 15 días, sin embargo, no se pudo retener las máquinas por falta del fiscal adscrito a la Lotería. El objetivo del operativo era regular el funcionamiento de los tragamonedas y recuperar las monedas con las que trabajan las máquinas.
La autoridad de la Lotería señaló que cada tragamonedas debe tener Bs 150 (U$S 21) para funcionar, lo que provoca la escasez de las monedas en el mercado nacional.
El operativo verificó que en peluquerías, cabinas telefónicas, casetas y otros locales aledaños a los mercados Calatayud y La Pampa están instaladas una gran cantidad de máquinas. Antelo sostuvo que las memorias para las máquinas son importadas por U$S 500.