Insistió en reclamar "paciencia", ya que "se están haciendo cosas" en relación a Gran Scala, se refirió a las dificultades que supone poner en marcha un proyecto de tal "envergadura" y recordó que apenas han transcurrido cinco meses desde que se presentó públicamente en Zaragoza por sus promotores.
"Es un proyecto de tal envergadura -reiteró- que yo, al menos, pediría que dispusiéramos del mismo tiempo que hemos tardado con otros proyectos que son la centésima parte de éste".
Biel se mostró confiado en la viabilidad del proyecto y en que todas los comentarios hechos en su contra "pasen a la historia", pero indicó al tiempo que "si no saliera, que yo espero que sí, al Gobierno de Aragón no le habría costado un duro, y aquí se mira mucho que no se gaste dinero público en algo que no sale". "Al final -ironizó para concluir-, veremos que se ha gastado más dinero la oposición en oponerse al proyecto de Gran Scala que el Gobierno aragonés en propiciarlo".