Un estudio reciente ha cifrado que en torno al 80% de la población del país juega, registrando durante la década de 1990-2000 un gasto per capita que comenzó en 471 y alcanzó los 932 dólares australianos.
Los datos de estos últimos ocho años aún no se han analizado pero se intuye un incremento considerable. Un hecho que demuestra que las diferentes formas de entretenimiento no conocen fronteras.