Benítez Andrade fue el único candidato al puesto, que desde la fundación de ASOBING, de la que ha sido uno de sus principales impulsores, venía desempeñando el cargo de vicepresidente.
Ignacio Benítez Andrade es uno de los dirigentes asociativos del bingo más destacados, dado que fue presidente de la Confederación Española de Empresarios de Juego (CEJ), cuyo timón cogió en una época crítica, sacándola de una situación de inactividad, potenciando sus estructuras operativas, implantando las asambleas itinerantes e insuflando a la Confederación de nuevos afiliados y un alto nivel de compromiso hasta entonces nada habitual en la patronal del bingo.