Luego del operativo en León por parte de la Secretaría de Gobernación el pasado 8 de enero, en el que se incautaron 104 de estas máquinas de apuestas, los distribuidores lograron burlar la ley e instalarlas ahí, lejos de los ojos de la justicia, en donde además son más remunerables.
Desde La Sandía, hasta Jesús del Monte, operan impunemente en peleterías, tienditas, papelerías incluso ubicadas frente a escuelas primarias.
Uno de los propietarios de estas tienditas, dijo que las máquinas son provistas por distribuidores de León, que cada semana o cada 15 días pasan a cobrar la renta y a recoger las ganancias de las apuestas que hacen los menores.
Las multas para los que cuentan con estas maquinitas asciende de los 1000 (U$S 93.37) a 1.200 pesos (U$S 112) aproximadamente, misma que aumenta en caso de reincidencia. Sin embargo en estas comunidades nada se sabe de reglamentos y difícilmente las autoridades llegan para regular.