A este ritmo, se estima que para fines de este año la cifra podría alcanzar los U$S 1.700 millones. Entre todos los productos de apuesta, el fútbol es el más popular, y en 2007 jugaron alrededor de 130.000 usuarios. Se estima que la cifra de usuarios superara los 200 mil en 2008 por influencia de la Eurocopa.
Según la Ley del Juego en España, para establecer un negocio de apuestas en línea se necesita una autorización, pero esta norma no ampara las nuevas versiones digitales, así que aunque en la realidad las casas operen con normalidad, lo hacen sin licencia y tributando en otros países por los beneficios obtenidos en España. Sin embargo, el Ministerio de Economía y Hacienda sigue esperando la iniciativa de la Comisión Europea para tomar y pueda reglamentar la actividad.
A la fecha, las casas de apuestas en línea operan desde Londres, Malta, o desde paraísos fiscales como las Islas Caimán, y no contribuyen un céntimo en impuestos a España. No que no lo quisieran hacer, porque como dice Sacha Michaud, portavoz de Adeapi y director general de Betfair, con sede en el Reino Unido, que ya ha reglamentado la actividad: “Cualquier empresa seria que quiera establecerse a largo plazo busca una legislación, una regulación como Dios manda, y pagar la parte correspondiente de impuestos”.