El Grupo Tsakos, propietaria de un dique seco en el Cerro e integrado por capitales griegos, ya había entablado negociaciones para obtener la concesión del Hotel Casino Carrasco.
A principios de 2006, la empresa se contactó con Carmitel, concesionaria en aquel entonces del hotel, para comprar el 100% del capital accionario de dicha firma. Carmitel se encontraba atrasada en el cronograma de obras de remodelación del edificio.
Tsakos planteó una serie de condiciones para hacerse cargo de Carmitel y el negocio se frustró. Finalmente, después de diez años de una concesión infructuosa, la Intendencia rescindió el contrato con Carmitel y se apropió otra vez del hotel.
Según las fuentes, el Grupo Codere manifestó su interés en participar en la licitación del hotel porque este incluye un casino. Esta multinacional española es una referencia en Europa en juegos de azar. Su negocio se centra en la gestión de terminales de juego, bingos, salas de apuestas, casinos e hipódromos ubicados en ocho países en Europa y América.
Las fuentes mencionaron que el único grupo que retiró los pliegos de la concesión del Hotel Carrasco fue Pestana, quien gestiona una cadena de hoteles y posadas ubicados en lugares históricos de Europa. Ahora esta firma pretende expandirse en América reciclando edificios antiguos y transformándolos en hoteles lujosos.
También trascendió que integrantes de la empresa Puerta del Sur (concesionaria del Aeropuerto de Carrasco) se interesaron por el edificio.
Días atrás, los empresarios argentinos Martín y Eduardo Eurnekian, propietarios de Puertas del Sur, se reunieron con el intendente de Montevideo, Ricardo Ehrlich y analizaron la viabilidad de varios proyectos arquitectónicos en la ciudad.