Luis Figueroa Martínez, director de Recursos Humanos de la empresa, dijo que los despidos serían efectivos el 31 de enero.
“El hipódromo se ha visto afectado por la situación económica que atraviesa Puerto Rico y otros países del mundo, lo que provocó en el año 2007 una reducción de U$S 17 millones en el monto de las jugadas, tendencia que venía ocurriendo durante los últimos 10 años”, dijo en comunicado de prensa.
Destacó que los despidos son parte de un plan de reestructuración, y debido a las pérdidas sustanciales en los ingresos y el aumento en costos operacionales.
“Esta es una de las decisiones más difíciles para la administración porque estos empleados forman parte de nuestra familia en Camarero y, por ello, hemos hecho todo lo humanamente posible por minimizar el impacto de esta medida que hemos tomado como último recurso”, añadió.
Sostuvo que los empleados afectados recibirán beneficios económicos y que la empresa coordinó un programa de apoyo con el Departamento del Trabajo para orientarlos sobre empleos disponibles.
“Con la reestructuración y otras economías que viene generando la gerencia, el hipódromo retendrá sobre 150 empleados y estabilizará sus finanzas de modo que pueda generar los ingresos necesarios para cumplir sus obligaciones futuras”, añadió Figueroa Martínez.
Explicó que cuando el Grupo Camarero asumió la administración del hipódromo en enero de 2007, “las jugadas venían bajando”.
Aseguró que la empresa hizo una inversión de U$S 6 millones en mejoras a las instalaciones y en la compra y el financiamiento de caballos.