"Queremos que la operación se haga con la mayor transparencia", anticipó el intendente de Montevideo, Ricardo Ehrlich, al presentar el llamado público. Luego de un complejo proceso de administración y desvinculación del anterior concesionario -la firma Carmitel-, la Intendencia parece haber cuidado ahora detalles adicionales y subraya que asignará un papel clave al estudio de la capacidad financiera de los oferentes.
Los pliegos establecen una serie de garantías, depósitos, y multas por incumplimiento en las distintas etapas, de modo de tener "garantías financieras" para que no haya problemas, explicó el intendente.
Además, habrá un control de las actividades del conjunto (hotel más salas de juegos) en tiempo real gracias a un moderno software.
El análisis de la solvencia de los oferentes estará a cargo tanto de la propia Intendencia y de la Corporación Nacional para el Desarrollo.
Arquitectura. La Intendencia ha destacado especialmente que las ofertas deberán tomar muy en cuenta el aspecto urbanístico del hotel y su condición de patrimonio histórico, por lo cual los interesados deberán presentar un plan de gestión donde se cuide especialmente los aspectos edilicios, el confort del alhajamiento y el respeto al entorno en la rambla de Montevideo.
Las obras de remodelación del hotel deberán estar listas en un plazo de 20 meses. Las ofertas se podrán presentar hasta el 8 de mayo, y se abrirán al día siguiente, según informó Ehrlich.
La Intendencia controlará las condiciones de explotación mediante una Comisión de Seguimiento de la Concesión que funcionará dentro mismo del establecimiento.
Según el pliego, cuando se adjudique la concesión, se deberá aportar una garantía de cumplimiento fiel del contrato por casi U$S 6 millones.
Como criterio de evaluación para seleccionar al oferente, uno de los principales requisitos a tomar en cuenta para la adjudicación es la información relativa a su estado de situación financiera, legal, técnica y operativa. Después, se estudiará la propuesta arquitectónica de remodelación del edificio, el plan de negocios para gestionar el hotel y el monto del canon anual ofrecido.
El respaldo económico financiero de los oferentes será estudiado por la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND). El plazo de la concesión será de 30 años. Transcurrido ese plazo las mejoras, construcciones e instalaciones para la conservación de las obras, lo mismo que la gestión de la sala de juego, volverán a la comuna. Con respecto a las multas por incumplimiento después de adjudicado el hotel, el pliego de condiciones señala que primero habrá una observación y luego multas que van hasta los U$S 783.000.
En caso de incumplimiento grave de cualquiera de las obligaciones de la adjudicataria, a los 45 días la Intendencia podrá rescindir el contrato.
Del total edificado, un 50% deberá ser destinado a alojamientos de hotel, un 20% a las salas de juego y un 30% a salas de convenciones y servicios. El canon se compondrá por un monto mínimo anual más un porcentaje no especificado en el pliego de todos los juegos de azar del Casino en todas sus modalidades de apuestas actuales y futuras.
Entre el primero y el tercer año, el mínimo anual de canon será de U$S 590.000, y el doble a partir del cuarto año de la concesión. A esto habrá que sumarle el porcentaje de los juegos de azar.
En el llamado que hizo la Intendencia se incluye ahora una serie de condiciones a los oferentes. Por ejemplo, se pide documentación sobre la sociedad comercial, detallando la integración de directorio, el capital social, y la nómina de accionistas principales que tengan al menos el 75% del capital integrado. En caso de accionistas que sean personas jurídicas, se deberá detallar las personas físicas que la integran, debiendo cumplir con los mismos requisitos de información.
Además se les requerirá que presenten los tres últimos balances auditados por una auditoría reconocida internacionalmente, de la o las empresas que se presentan al llamado. Se piden también referencias comerciales y bancarias y las fuentes de financiamiento disponibles.