Algunos de los contratos presentados a las salas contienen ofertas de márgenes para el bingo que van del 2,5 al 8% sobre las ventas, exigiendo a cambio exclusividad durante un período de cinco años.
Además, no contemplan cláusula alguna que limite la instalación de despachos a una distancia prudencial del bingo, ni hablan de asumir o colaborar en las obras que sea preciso llevar a cabo en el espacio reservado a la expedición de las apuestas.