Acosta dice que debe cambiarse ese control único que tiene por el momento la conocida Lotería de Guayaquil, pues sería ideal que la sociedad, a través del Estado, pudiera atender esas demandas, no un grupo ni unas fundaciones.
Sin embargo, agrega, no es la intención de dejar a Guayaquil sin la institución que se encarga de atender la salud de la población, sino que no puede haber monopolio con la lotería. “Nosotros no tenemos por qué garantizar monopolios, de ninguna manera”, enfatizó.