La norma que, desde hace años, ha venido rondando en el Ejecutivo y que con la aprobación de la reforma constitucional hará posible “tomar medidas contra las prácticas mercantilistas y de usuras, entre las cuales figuran los juegos de envite y azar”, acabaría con estas prácticas que combinan el negocio con el entretenimiento.
Hasta ahora, el Seniat se ha limitado a restringir el funcionamiento de estos establecimientos, y desde ayer emprendió una jornada de inspección y cierres de casas bingos y empresas que prestan soporte informático a las loterías, dentro del redimensionado Plan Evasión Cero.