El diputado por el Movimiento Al Socialismo (MAS) y presidente de la Cámara Alta, Edmundo Novillo, dijo que la postergación fue por ausencia de la ministra de Salud y Deportes, Nila Heredia, que está fuera del país, porque urge se absuelvan dudas de los legisladores de las cuatro fuerzas políticas con representación parlamentaria (MAS, Podemos, UN, MNR).
El titular del Senado adelantó que se solicitará a la ministra Heredia toda la información complementaria sobre la proliferaron en el país de los jugos de azar, cuya tributación al Estado es nula, y las recaudaciones que obtuvo Lotería Nacional durante los últimos 20 años.
El proyecto sostiene que los ingresos que se tengan por los juegos de azar serán destinados a los programas de lucha contra enfermedades que carecen de ayuda económica externa.
La recaudación por ese rubro cubrirá el costo de enfermedades que no cuentan con apoyo externo como la lepra, la lesmaniasis, la insuficiencia renal, el Sida y otros.
El Gobierno plantea la creación de una norma en el área de los juegos de azar porque los sistemas de prohibición absoluta han fracasado en el cumplimiento de sus objetivos moralizadores, ocasionando más bien la organización de juegos clandestinos con más peligros que los que se trata de evitar, no sólo por la falta de seguridad jurídica sino también por las condiciones que el juego desarrolla.
En el proyecto de ley se establece la facultad exclusiva del Estado para explotar y normar todos los tipos de juegos de azar, sorteos o apuestas en sus distintas modalidades, fortalecer la Lotería Nacional de Beneficencia y Salubridad así como crear el Impuesto Especial al Juego (IEJ).
La base imponible del Impuesto Especial al Juego, está constituida por todos los ingresos procedentes de la venta de fichas, cartones, billetes, utilización de mecanismos electrónicos y/o electromecánicos y cualquier otro medio utilizando en juegos de azar, sorteos o apuestas
En el documento se define a la Lotería Nacional como la única entidad autorizada por ley, en representación del Estado, con exclusividad en todo el territorio nacional para explotar, organizar, administrar, operar, controlar, fiscalizar, regular y vigilar todos los tipos de juegos de azar, sorteos o apuestas en sus distintas modalidades. Esta actividad podrá ejercerla en forma directa o a través de terceros, quienes oficiarán de concesionarios o licenciatarios.