Luis González, integrante de la comisión, explicó que “resulta vergonzoso para la ciudad que el hipódromo se encuentre en un estado de abandono total”.
La última reunión hípica se celebró el 9 de marzo de 2006. “De ahí en más el hipódromo quedó a merced de vándalos y delincuentes que robaron, saquearon y destruyeron todas las instalaciones y lo dejaron en el calamitoso estado en que hoy se encuentra”, manifestó.
González afirmó que la vuelta de la actividad hípica puede representar “una atrayente alternativa laboral a las miles de personas que pueblan sus adyacencias dado la cantidad de puestos de trabajo y derivados que el turf moviliza y origina”.
En ese sentido, subrayó que esta actividad tiene importancia mundial “y una ciudad como Mar del Plata del nivel turístico que tiene, no puede permitirse perder el hipódromo”.