De la actuación judicial, que lleva adelante la jueza Fanny Canessa, se desprendería que empresarios que arriendan máquinas tragamonedas utilizaron “testaferros” para presentarse a la licitación de los slots.
Los declarantes confirmaron que las empresas contratadas directamente por la comuna “acordaron realizar una colecta de 25.000 dólares por cabeza, supuestamente para la remodelación del casino Parque Hotel”.
Además, con el levantamiento del secreto tributario ordenado por la Justicia sobre las sociedades anónimas involucradas se descubrieron nuevos “nexos entre empresarios beneficiados por la contratación y familiares de ex asesores de la dirección de casinos municipales”.