Pero ciertos propietarios de tales establecimientos, especialmente de los pequeños, no cumplen las disposiciones que toman las autoridades locales, aprovechándose de que en la ley federal en cuestión no se especifican las responsabilidades por no acatarla.
En el Territorio de Krasnoyarsk, de acuerdo con la ley aprobada por la asamblea legislativa local, los casinos se cerraron. Pero sus propietarios no piensan rendirse y ya se han dirigido a juristas, buscando escapatorias.
La nueva ley federal llevará a la unión y engrandecimiento del negocio lúdicro. Hacia 2009, todas las casas de juego del país deberán trasladarse a cuatro zonas especiales en que se permitirá su funcionamiento, las ubicadas en Primorie (Lejano Oriente), Altai (parte Sur de Siberia Occidental), la provincia de Kaliningrado (exclave de Rusia ubicado en la costa del mar Báltico) y el Territorio de Krasnodar (que se extiende entre los mares Negro y de Azov).