La licencia para el funcionamiento de las tragamonedas feneció el pasado 1 de abril, por lo tanto estaban ilegales en la ciudad. Hasta ayer la Lotería Nacional no había recibido ninguna solicitud de renovación de contrato y en caso que los propietarios lo hagan, no se atenderá dicha solicitud, por tratarse de juegos que vulneran los derechos de los niños, niñas y adolescentes, según indica una certificación que envió la Lotería a la Dirección de Protección al Consumidor el 21 de mayo del presente año.
Jet Game tenía contrato con la Lotería Nacional por dos años, desde el 1 de abril de 2005 hasta el 1 de abril del 2007. Luego de esta fecha, la firma recibió una conminatoria de parte de la Lotería para el cierre de sus operaciones y explotación de las máquinas en Santa Cruz. Sin embargo, los dueños de las máquinas siguieron operando.
Las tragamonedas actualmente se encuentran en depósitos de la ex Terminal bajo cadenas y candados. Hasta el martes la Fiscalía de Distrito definirá la situación de las máquinas, a pesar de que el apoderado legal de Jet Game, Eidy Natush, envió una carta al fiscal Germán Quezada, para que les devuelvan las máquinas decomisadas.
Las slots podrían ser destruidas y el dinero que se saque de ellas, irá a la Defensoría de la Niñez.