Hay un primer dato elocuente. El porcentaje de aumento de lo que invierten los alaveses en juegos de azar crece bastante menos (a un ritmo por debajo de la mitad) que la tónica de toda España, que se situó el último año en un alza del 3,69% del dinero apostado.
No es, sin embargo, una característica sólo de Álava, pues se da, asimismo, en otros territorios limítrofes, como Vizcaya o Navarra (en donde la subida se limitó también al 1,5%), mientras que en Guipúzcoa incluso bajaba un 0,02%. En cambio, Burgos registró un incremento del 3,43% y en La Rioja creció un 4,60%.
“No sabría dar una explicación exacta de este menor crecimiento”, avanza el delegado del Organismo de Apuestas y Loterías del Estado en Álava, Alberto Ruiz de Arechavaleta. “Quizás influya el hecho de que seamos una provincia viajera, de donde sale mucha gente en verano, pero también en Semana Santa o San Prudencio. En agosto la provincia se vacía y la llegada de visitantes de fuera, aunque crece, es mucho menor. Y la gente juega y compra décimos donde está”, matiza.
La lotería y La Primitiva siguen siendo los grandes reclamos para los apostantes alaveses. La primera copa casi la mitad de todo el dinero jugado y si se le suma La Primitiva, alcanzan ya el 75%. Sin embargo, este último juego nota en los últimos tiempos la fuerte competencia del Euromillón.
La quiniela no vivió el pasado año sus mejores momentos pero Ruiz de Arechavaleta apunta que en otoño, con el inicio de la nueva temporada de fútbol, “parece remontar un poco el vuelo”. Las apuestas hípicas crecen, pero siguen siendo muy minoritarias.
En 2006, el total jugado fue de 62.765.703 euros, los que corresponden a : Lotería Nacional, 31.244.988; La Primitiva, 14.264.358; Euromillón, 6.358.864; Bonoloto, 3.838.163; Quiniela, 3.371.873; El Gordo de la Primitiva, 2.605.507; Quinigol, 52.131euros; Lototurf, 34.397; Quíntuple Plus, 21.188.