Representantes del bingo han mostrado su preocupación ante esta mala noticia. El futuro puede deparar una paralización del proyecto de Reglamento de Máquinas, lo que supondría un paso atrás para la consecución de los objetivos perseguidos.
Las empresas dedicadas a las apuestas recibirían así un golpe en sus expectativas empresariales. La Dirección General de Ordenación y Gestión del Juego tiene enfrente un nuevo problema de efectos muy preocupantes.