“Vamos a apoyar a los sindicatos. Los empresarios dispensarán a los funcionarios para ir a Brasilia. Eventualmente, ellos contribuirán para que eso ocurra, proveyendo de ómnibus, por ejemplo”, dijo el presidente de la Abrabin (Asociación Brasileña de Bingos), Olavo Sales de Oliveira.
Sales de Oliveira afirmó que el movimiento será nacional. Durante la reunión promovida por el Movimiento Pro-Bingo, empresarios, gerentes y prestadores de servicios trazaron las estrategias para presionar a las autoridades
El presidente de la Abrabin dijo durante el encuentro que las acción tendrán dos directrices: presionar al gobierno federal para editar una Medida Provisoria a favor de la actividad y hacer lobby en el Congreso para que los parlamentarios “sean sensibles” a los problemas del sector.
Sales de Oliveira demostró pesimismo en relación al futuro de la actividad en el país. “Creo que todos los bingos estarán cerrados en el máximo de 30 días, a medida que los amparos (que permiten su funcionamiento) caigan”.
Sales de Oliveira prevé que ocurran cerca de 30.000 demisiones solamente en la ciudad de San Pablo poniendo fin a las actividades. Y calcula que cerca de 100 salas aún seguiran operando en la capital paulista por medir de permisos judiciales.