Por ejemplo, en los casos de máquinas de juegos electrónicos y máquinas tragamonedas, el municipio cobra 24 bolivianos (U$S 3,11) al mes por cada máquina. De las que tienen licencia de funcionamiento, pero que no pagan por las máquinas, en la lista de la Alcaldía sólo figuran 19 las cuales tendrían la licencia de la Lotería Nacional.
El domingo 15 de abril la Lotería Nacional publicó en varios medios escritos de circulación nacional, la lista de las ocho empresas autorizadas para trabajar con juegos de azar. Las empresas privadas autorizadas son Lotex, Corhat, La Gloria, 7-Sietes, Raffle Games, Game Winingh, ODDY y Tournaments, cuatro de ellas operan en Santa Cruz.
José María Peñaranda, presidente ejecutivo del grupo Lotex, al cual pertenece la cadena de bingos Bahiti en Santa Cruz, señaló que su empresa es la única que trabaja con una concesión otorgada a través de una licitación pública internacional que ganó en el 2002 y no así una licencia.
“Que yo sepa somos la única empresa que tiene una concesión porque la norma pone ese requisito para que funcione una casa de juegos pero no habla de licencias”, remarcó.
En el caso de la cadena de Bingos Bahiti, la empresa paga sólo en Santa Cruz, las patentes de funcionamiento del local, bar, restaurante, pero los impuestos por las máquinas de juegos paga directamente a la Lotería Nacional. En seis años, Lotex pagó más de cinco millones de bolivianos (U$S 649.676) correspondientes al 15% del total recaudado sobre las ganancias.
Aunque la ley exige que un porcentaje de lo recaudado por la Lotería Nacional retorne al municipio para invertirse en proyectos de salud, a la Comuna no ha retornado nada desde La Paz, según Carlos Meyer, gerente de SIO, entidad que recauda los impuestos para el municipio.
Laura Encinas, ejecutiva de la Lotería Nacional, se reunirá con empresas de juegos y posiblemente con los concejales, quienes rechazan el proyecto de Ley del Gobierno que quiere otorgarle el control a la Lotería Nacional.