La red, que tenía su base en Ho Chi Mihn, podría haber manejado hasta 50.000 dólares por día, gracias a apuestas sobre partidos de fútbol de los campeonatos de Vietnam, Alemania, Italia, España e Inglaterra, así como otros eventos deportivos destacados.
Las apuestas, así como el resto de juegos de azar, están teóricamente prohibidas en Vietnam, a pesar de que en la práctica gozan de gran seguimiento.