El director del casino, Luis Escriche, señaló que se ha rediseñado y acondicionado las salas de máquinas y de juego y se ha reformado profundamente el espacio reservado a la restauración.
El establecimiento dispone de una superficie aproximada de 2.500 metros que se distribuyen en dos niveles y cuatro zonas destinada a la sala de mesas de juego y de maquinas de azar, el restaurante y un salón multiusos.
Escriche también añadió que quieren otorgar un uso polivalente al recinto y piensan acoger diversas jornadas gastronómicas, realizar campeonatos de mus, póquer o incluso desarrollar actividades culturales. “Nuestro objetivo es abrirnos un hueco mayor dentro del segmento del ocio”, afirmó el director del casino.
El casino Torrequebrada recibe una media de 130.000 visitantes anuales y durante el pasado año facturó 11 millones de euros.