Esta campaña llama a los 3,1 millones de jugadores regulares de bingo en Inglaterra y Gales a firmar un petitorio para pedir apoyo gubernamental. La Asociación de Bingos dice que se vio forzada a actuar porque el bingo es una de las actividades de juego con mayores impuestos dentro del Reino Unido y porque las nuevas leyes de juego que entraron en vigencia este año amenazan el futuro de esta actividad a largo plazo.
Spinnaker, que fue nombrado en el cargo luego de haber trabajado con la Asociación Nacional de Bingo, ha desarrollado una campaña para incentivar a la gente a firmar dicho petitorio.
Un vocero de la asociación dijo lo siguiente: "Al menos 200 clubs están bajo amenaza de cierre. A menos que el gobierno tome medidas para quitar aquellas normas que afecten injustamente al negocio, los bingos cerrarán, se perderán trabajos y la comunidad perderá un servicio social”.