La coordinadora de Psicología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Xochimilco aseveró que el juego siempre ha existido, por lo que la apertura a las actividades de azar y de apuestas no alentará el problema.
Incluso, consideró que su legalización podría disminuir la proporción de personas asiduas a entretenimientos de ese tipo, si se considera que la trasgresión de las normas es un elemento fundamental de placer en el terreno de las adicciones.
Explicó que en sociedades como la mexicana, con tendencia a inducir a las personas a convertirse en objetos de dependencia de formas específicas de vida, consumo, apariencia, alimentación y socialización, han sido creadas estructuras que hacen a la gente proclive al juego, la dependencia del alcohol, la droga o el tabaco.
En ese sentido, señaló que para que la apertura de casinos u otros espacios lúdicos similares no se convierta en un riesgo social es necesario aplicar medidas desde la base familiar, donde se proveen los elementos que determinan la conducta de una persona.
En un comunicado, la experta en Psicología Social y Antropología precisó que una persona se convierte en víctima de adicciones debido a una estructura marcada por la dependencia, no propiamente por la existencia de negocios de juegos de azar y de apuestas.
El dejarse llevar y transgredir todo límite, como apostar una casa, un coche o patrimonio familiar, produce placer al adicto al juego. La búsqueda compulsiva de esa "ganancia" personal tiene que ver con la historia de vida de la persona, enfatizó.