De acuerdo con el titular de la Secretaría de Hacienda de la Policía Federal, Francisco Bonfim, todos los bingos estaban incumpliendo una decisión judicial, que obligaba a los locales a permanecer cerrados.
Máquinas tragamonedas, telones y otros equipamientos utilizados para los juegos de azar comenzaron a ser retirados de los bingos. La operación, denominada “Desobediencia Judicial”, comenzó alrededor de las 12 del mediodía y tomó a clientes y empleados de sorpresa. Nadie fue apresado, ya que no hubo resistencia y no había órdenes de prisión para los propietarios.
Uno de los establecimientos, que estaba funcionando irregularmente, presentó un permiso judicial de Río Grande do Norte, que en el Ceará no tenía validad. Según el delegado Bonfim, “si las determinaciones son incumplidas, habrá una multa de R$ 100 mil (U$S 46.500) por día de funcionamiento”. Con este cierre, no existen más bingos operando en Fortaleza.