Edición Latinoamérica
17 de Agosto de 2019

Estados Unidos

Compañías de Wall Street optan por comprar acciones de casinos

(Estados Unidos).- Aunque los ejecutivos de la industria de valores prefieren evitar las comparaciones entre los mercados financieros y los casinos, algunas firmas de Wall Street están invirtiendo sumas importantes en operadoras de casinos.

M

organ Stanley, por ejemplo, está invirtiendo en casinos como parte de un programa para invertir U$S 2.500 millones en recursos propios en un año, con el objeto de impulsar su riesgo y sus ganancias.

La firma no contempla operar casinos, pero en mayo pagó U$S 74 millones por un casino frente a la playa en Atlantic City, y posee una participación del 18%, valorada en unos U$S 120 millones, en Trump Entertainment Resorts Inc.

Morgan Stanley obtuvo la participación en la empresa ligada al empresario Donald Trump, a cambio de una deuda. Hasta septiembre, Morgan Stanley también poseía el 75% de un casino que se iba a construir cerca de un sitio histórico de la guerra civil estadounidense en Gettysburg, Pensilvania. Pero la firma se retiró después de una protesta de los residentes locales.

Cuando Morgan Stanley se apartó del proyecto en Gettysburg, los dueños del 25% restante, Crossroads Gaming Resort & Spa, llegaron a un nuevo acuerdo de financiamiento con Goldman Sachs Group Inc.

La participación de 75% que estaba en manos de Morgan Stanley fue asumida por Silver Point Capital LP, un fondo de cobertura administrado por dos ex socios de Goldman.

Aunque las firmas de Wall Street han financiado a la industria de los casinos desde hace mucho tiempo, Morgan Stanley “está siendo un pionero en este ámbito”, dice Joseph Weinert, consultor de Spectrum Gaming Group LLC. Agregó que no es común que “una institución financiera sofisticada asuma el liderazgo en el desarrollo de los casinos. Habitualmente, la empresa de casinos va en busca del financiamiento; en este caso es el dinero el que va en busca de los casinos”.

Pero el caso de Gettysburg demuestra que las grandes firmas de Wall Street están actuando con cautela. Además de la necesidad de conseguir una licencia para operar los casinos, un proceso que demanda la divulgación de grandes cantidades de información acerca de las finanzas e incluso la integridad de los inversionistas, los casinos siguen llevando el estigma de ser considerado un “sector pecaminoso”, al igual que las tabacaleras y las empresas de licores.

Los mercados de Wall Street se comparan a menudo con los casinos; ambos atraen grandes cantidades de dinero y pueden ser imprevisibles. Las firmas, las cuales intentan vender a los inversionistas acciones y bonos en base a sus perspectivas de crecimiento genuino a largo plazo, quieren distanciarse de dichas comparaciones.

Por supuesto, Morgan Stanley cambió el nombre de la entidad que compró el sitio del casino de Morgan Stanley Gaming Cos. Holdings a Ventura Holdings para evitar que se la percibiera como una posible operadora de casinos. Pero a medida que se esfuerzan por encontrar nuevos destinos para sus cada vez mayores cantidades de capital, algunas de las principales firmas de valores y fondos de cobertura invierten en el sector.

“Ha habido un cambio en la naturaleza de los inversionistas en la industria del juego”, dijo Cezar Froelich, un abogado de Chicago que representa a inversionistas de casino entre los que se encuentra Morgan Stanley.

“De repente hay inversionistas institucionales más importantes, desde capital privado a fondos de cobertura y bancos de inversión”. Una de las primeras firmas de adquisiciones de capital privado que pasó por el proceso de licencias fue Colony Capital LLC, un grupo de fondos especializado en bienes inmuebles que adquirió la cadena Harveys Casino Resorts y ahora posee los casinos Hilton en Las Vegas y Atlantic City.

En octubre, dos patrocinadores de fondos de adquisiciones, Apollo Management y Texas Pacific Group, hicieron una oferta de U$S 15.500 millones por Harrah`s Entertainment Inc., una compañía que cotiza en bolsa y que opera 39 casinos.

Aunque ni los directivos de Apollo ni los de Texas Pacific tienen licencias para operar casinos, uno de los asociados de Colony con licencia en 1999, Kelvin Davis, se ha trasladado a Texas Pacific.

David LeVan, el hombre clave y propietario del 7,5% del proyecto casino Crossroads, cerca de Gettysburg, atribuyó la decisión de Morgan Stanley de retirarse del proyecto no a la fuerte oposición local sino a “temas de licencia”.

Las normas de licencia de los Estados son de hace 50 años, cuando el negocio estaba infiltrado por el crimen organizado. Por esta razón, los reguladores de casinos estatales querían “ascender en la cadena corporativa para saber con quién estaban tratando”. Hoy, aseguran que los reguladores pueden limitar los requisitos.

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