"En otros países, hay hipódromos que reciben un subsidio del Estado para poder funcionar; y hay hipódromos a los que se les permite tener máquinas tragamonedas, como Palermo, por ejemplo, institución que todos los años incrementa los premios de las carreras entre un treinta y un cuarenta por ciento. Nosotros no queremos ni subsidio ni nada, sólo igualdad de trato para poder competir de igual a igual con otras empresas de la entretención".
Estas declaraciones son parte de lo que dijo el comandante en jefe del Hipódromo Chile, Juan Cuneo Solari, durante la ceremonia de lanzamiento del “Sábado de Campeones”, jornada que en su decimoséptima edición está en la punto de llevarse a cabo en Chile. El ejecutivo comentó que la actividad pasa por un momento difícil y “que algo hay que hacer en la hípica para mejorar el panorama”, señaló.
"Los hipódromos, si la cosa sigue mal, tienen por último la posibilidad de vender los terrenos. Así que yo temo por la fuente laboral de las diez mil personas que viven del espectáculo hípico. Resulta que hay quienes se alegran por la instalación de un casino, que bien podría crear 45 ó 50 puestos más de trabajo, y no es nada respecto a lo que pasaría si nuestra hípica no supera el momento actual".