Hace cuatro años, las empresas más grandes a nivel mundial hicieron lobby con Tony Blair. El Primer Ministro dio luz verde a los principales gerentes de juego de los Estados Unidos para construir docenas de súper-casinos con slots en Gran Bretaña. Sin embargo, hace dos años, esas mismas empresas se vieron forzadas a partir después de que el gobierno retrocediera en sus planes de liberalización de los casinos.
Ahora, un replanteo ha llevado a una nueva estrategia: comprar las empresas de juego británicas. La estrategia está siendo activada ahora. Harrah's, la empresa de casinos más grande del mundo, adquirirá a London Clubs International (LCI) por U$S 522 millones.
La gente de la industria cree que MGM Mirage, el gigante estadounidense del entretenimiento, comprará una firma británica. Es improbable que haga una contraoferta por LCI, pero los analistas creen que podría aprovechar la oportunidad de hacer una oferta por Rank Group, el conglomerado que posee 35 casinos británicos, que es el segundo mayor operador de bingo a través de su marca Mecca.
Las Vegas Sands -la empresa estadounidense más exitosa en la obtención de licencias en otros países- puede también pretender entrar al Reino Unido, y ya tiene planes para abrir casinos en varios clubes de fútbol británicos.