Desde 1999, la Reserva Federal viene aprehendiendo máquinas tragamonedas, en cumplimiento de la Instrucción Normativa 126, que prohíbe la importación de esas máquinas o de sus piezas. En total, fueron incautadas más de 30 mil máquinas y 20 toneladas de piezas.
Ese tipo de aprehensión fue intensificado desde febrero de 2004, con la edición de la Medida Provisoria 168, que determinó el cierre de bingos en todo el país. Las máquinas incautadas en el interior paulista serán destruidas por la Reserva Federal.