El valor generado por las empresas estatales en Turquía caerá del 9% del PIB actual al 3,3% en ocho años, debido al proceso de privatizaciones en marcha. En este período se privatizarán el transporte aéreo y naval, la producción de locomotoras y vagones, el procesado de azúcar, tabaco y té, la industria petroquímica y la distribución eléctrica. Según las previsiones de la Organización Estatal para la Planificación (DPT) de Turquía, se reducirá además la participación pública en la producción de electricidad, el mercado de gas natural, de carbón y de otros materiales del sector minero.
En cambio, no está contemplada en este período de ocho años la privatización de las empresas públicas en infraestructuras ferroviarias, transmisión eléctrica, prospecciones petrolíferas, servicios aeroportuarios y postales, entre otros. El presidente de la Administración de Privatizaciones, Metin Kilci, aseguró que las recientes fluctuaciones e inestabilidad en el mercado turco no harán disminuir el precio de las compañías que serán privatizadas.
En 2005, el valor obtenido por las privatizaciones alcanzó los 8.100 millones de dólares, cifra que se espera llegue a los 10.000 millones este año. En breve se esperan las convocatorias para las primeras operaciones de privatización de la distribución eléctrica, proceso en el que han mostrado interés tanto compañías turcas como extranjeras, entre ellas las españolas Iberdrola y Endesa, la italiana Enel y las alemanas E.ON y Siemens. De forma inminente serán anunciados los concursos para la zona europea de Estambul, que cuenta con al menos 3,5 millones de usuarios, y la de la zona asiática, así como al menos dos de las siguientes regiones: Sakarya, Baskent, Meram y Dicle.
La privatización de la Lotería nacional y de la química Petkim será pospuesta hasta 2007, si se confía en que sea posible conducir a finales de 2006 el proceso de liberalización del banco estatal Halkbank.